Fuerzas para seguir.

Traductor
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified
Quiero esto en mi Blog!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Me fumé el silencio gritando que te amaba.

Como cada noche, tú te arrancabas los pulmones en un millón y medio de suspiros de winston mientras yo vomitaba el hígado a chupitos. Te gustaban las calles sin gente, el frío del invierno y dar la primera calada a la hora exacta en la que nos conocimos. Yo, prefería los parques abandonados, el calor del verano y tropezarme borracha esperando que tus brazos vinieran a salvarme. Solías tirar el cigarro a medias cuando querías que yo tirara mis principios y gritara tu nombre, hasta que descubriste que ni con señales de humo pensaba dejar la botella para enredarme en tu cuello, pero después de acabar con lo que tenía previsto beber esa noche, solo te bastaron dos saludos ignorados, tres cigarros a medias en el suelo, cuatro suspiros ahogados y algún beso robado, para que admitiera que estaba loca por ti y cogiera uno de tus cigarros al pie de tu colchón, donde me fumé el silencio gritando que te amaba.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Finalmente, el final fue de lo más estúpido.

Confiaba en las cosas iban a arreglarse a pesar de que tú las dieras por perdidas. Confiaba en que ibas a tener el valor de venir y decirme a la cara que me echabas de menos, sin embargo dejaste pasar el tiempo al que tanta importancia le dabas cuando millones de miradas de indiferencia ocupaban nuestro día a día. Ahora ya no sé si llamarlo indiferencia puesto que a estas alturas, la gente debe pensar que fingimos no conocernos. Ya no sé lo que hacer cuando me cruzo contigo y ese millón y medio de recuerdos me revuelven el estómago. Incluso empiezo a pensar que suben por mi garganta con la intención de gritarte que quiero estar a tu lado. Pero no destrozaré mis principios, porque una fría tarde de noviembre me propuse que esto solo tenía una solución y era que tuvieras el valor de venir y decirme lo que pienses, porque me cansé de que te escondas en tan estúpida cobardía que quizá sea el motivo de un final escrito a lápiz, por si había que borrarlo. Aunque tampoco te echaré toda la culpa porque sé que quizá pienses que podría tragarme el orgullo e ir en tu busca, pero de orgullo, no me queda nada. Decidí tirarlo en alguna estúpida cuneta con el propósito de no tener que volver a tragármelo, donde de vez en cuando, tiraba mi autoestima y eras tú quien estaba ahí para devolvérmelo. Desconozco si hay marcha atrás o nos caeremos por un precipicio, pero me niego a seguir callando lo que quisiera gritar.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Nada que decir, todo por hablar.

Ellos, elaboran sus teorías, juntando las piezas de puzzles inexistentes, formando historias irreales que alimentan las ganas de hablar. Ya no se sabe si mentiras o verdades dixtorsionadas, que perdieron el sentido en el mismo momento en el que alguien las dijo. Y nadie se paró a pensar que era algo absurdo, si no que fueron modificando la información a su manera, quizá por interés, quizá por rabia, quizá por envidia, incluso por aburrimiento. Y mientras tanto tú, deseando gritar al mundo tres o cuatro verdades, te limitas a lanzar un suspiro a la luna, ignorando todas las putas bocas que desconocen el silencio, pisando aún más fuerte, dándoles con sus críticas en los morros.

domingo, 4 de diciembre de 2011

I'm confused.

No sé si será por telepatía o que directamente, después de tanto tiempo,  sea verdad aquello que decíamos de que me leías el pensamiento. Tienes razón, yo era feliz con lo que tenía y tú, intentando darme más, me quitaste un trozo. A estas alturas desconozco si era grande o pequeño, pero fuese como fuese, me falta. ¿Cómo una persona tan inteligente como tú llegó a tan absurda conclusión de que yo estaría mejor sin ti? Juntas decidíamos siempre lo mejor para ambas hasta que un día, por porqués anónimos, decidiste tomar las decisiones tú sola. Un día ví como poco a poco caminabas paso a paso por otro camino que no era ni el mío ni el nuestro, y al siguiente habías desaparecido del mapa. Pero yo no voy a esconderlo todo detrás de una sonrisa falsa, porque me niego a tener una máscara que ponerme cuando las cosas vayan mal. Seguiré siendo yo, con la misma cara de siempre y totalmente transparente. Porque me da igual que me miren, me da igual lo que piensen y lo que inventen, porque sus críticas ya no me hacen daño, y en cambio tú, sigues preocupándote por hipócritas que hablan sin tener ni puta idea. Y después de tres años mostrándote lo poco que importaba lo que pensaran los demás te encuentro como siempre, preocupada por cualquier vocazas y sin hacerte valer. Para colmo, te enseñé a que las cosas solo podían lograrse no rindiéndose nunca y dando patadas a las piedras que pretendieran hacerte tropezar. Te has rendido hace días y te has dejado tirar al suelo. Y creéme, sé lo que cuesta levantarse sola estando acostumbrada a que una hermana te tendiera la mano, pero no voy a hacerlo, quiero que te levantes completamente sola y te des cuenta de que has podido hacerlo, de que como te dije, las carreras no se ganan si te quedas por el camino.

sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Is this the end?

No soporto la puta sensación de tenerte lejos y pensar que todo se ha acabado. Pero todos los meses viendo tus pasos alejándose son suficientes para aguantar aquí, sin ti. Y la verdad esque tus lágrimas no me hacen olvidar que te fuiste. Simplemente me hacen recordar cómo te decía todo lo que estaba pasando, cómo eras consciente de las consecuencias y aún así, decidiste marcharte.
Lo siento, pero me niego a olvidar que te fuiste, pese a que te echo de menos.
This is the end, best friend.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Hasta los para siempre tienen un final.

Mírate. Creíste que era lo mejor para las dos, alejarte de todo. Y mírate joder. Lejos de todos los momentos que pasamos juntas. ¿Y ahora? Ahora que todo se ha acabado, ¿crees que era lo mejor?
Tienes un nuevo grupo de amigos, incluso tienes a alguien que sustituye todo lo que pasabas conmigo. Pero creéme, no será como yo. Cambias por ella diciendo madurar, pero todos nos dimos cuenta. También nos dimos cuenta de que nos echas de menos, me di cuenta de que me echas de menos. Pero no hay vuelta atrás.
Nadie dijo que te fueras y mírate. Sola. Fingiendo que tienes una gran vida social, llena de gente que se preocupa por tí, pero dime, ¿quién lo va a hacer más de lo que lo hacía yo?
No te engañes, tú estas vacía sin mí, sin nosotros. Y creéme, nadie va a llenar mi hueco. Porque las amistades importantes, no son las que más sitio ocupan, si no las que más vacío dejan cuando se van.
Y tú que me conoces tan bien, y yo que sé tanto de ti, y míranos, solas detrás de esa sonrisa falsa que tan bien aprendimos a poner.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿Tu moral está por lo suelos? Te invito a levantarla...

Habrá veces que perderás el control. Gritarás lo que piensas como si de encontrar oro se tratara, no siendo capaz de seguir guardando todo aquello que callaste alguna vez. Habrá veces que perderás el rumbo. No sabrás por qué camino has de tirar para que las cosas sigan marchando sobre ruedas. Habrá veces que perderás el valor. Te atemorizarán los motivos, las posibilidades, los cambios.  Habrá veces que perderás la esperanza. Dejarás de intentarlo y creerás que no hay forma de lograrlo. Habrá veces que perderás la sonrisa. Tu almohada guardará todas tus historias para no dormir. Habrá veces que perderás el orgullo. Alguien estará dispuesto a pisarte y tú lo permitirás.
Pero habrá veces grites y la luna haga tus deseos realidad. Habrá veces que cuando te pierdas, te guíes por tu corazón. Habrá veces que te lances a todo lo que temes para superarlo. Habrá veces que comprendas que para llegar a tu meta no puedes rendirte. Habrá veces en las tengas mil razones para llorar de tristeza, pero mil y una para llorar de felicidad. Habrá veces en las que alguien intente pisarte y tú le pares los pies.
Habrá veces en las que perderás alguna que otra cualidad de ti, pero habrá veces en las que encontrarás más de las que tienes. Habrá veces que simplemente, te pierdas, pero lo importante es saber volver a encontrarte después contigo mismo/a.


Dedicado a todas las personas que aún no saben que nunca pueden rendirse. 
Dedicado a todas las personas que ayudaron a otras a seguir adelante. 


sábado, 5 de noviembre de 2011

Entre gotas de agua echándote de menos.

La tormenta se ha situado encima de mi autoestima pretendiéndola mojar, para que después el viento se la lleve lejos y no la pueda encontrar. Ha empezado a llover ya, es tarde y está oscuro, mi paraguas sigue debajo de tu cama, dónde lo dejé la última noche de lluvia que pasé en tu colchón. Hace frío, y no serán tus sábanas las que me den abrigo, esta noche no arderemos junto a una botella de whisky. Y yo, tan acostumbrada al calor de tu habitación, y al rojo vivo de tu edredón, estoy aquí, ahogándome en los charcos del dolor, con el pelo despeinado, completamente mojado, gritando tu nombre en cada esquina huyendo de mi soledad.

martes, 1 de noviembre de 2011

Ójala desaparezcas como hormigas en invierno.

Quítate la máscara, sabemos quién eres. Eres algo abstracto y concreto. La falsedad en persona. Eres algo individual y colectivo. Uno solo que crea miles de mentiras. Eres algo contable e incontable. Una historia que podemos contar pero preferimos olvidar. Eres algo propio y común. Algo propio en ti, pero hay tantos como tú...

martes, 4 de octubre de 2011

La mala vida me secuestra si no estás.

Cuando quise darme cuenta me situaba en el centro de un inmenso círculo de botellas vacías, completamente rodeada de cigarros acabados. Con lo que era blanco apunto de ser negro, las medias cayéndose a cachos y el pelo barriendo el suelo. Había perdido la consciencia, aunque fue mucho después de quedarme ciega por alcohol. Lo último que pude escuchar eran coches que pitaban, gente que gritaba y ambulancias que se acercaban. Sorprendentemente pude despertarme, lo hice a los dos o tres días después, no recuerdo nada menos tus pasos alejándose, probablemente lo que quise olvidar y nunca podré. Y ahora, con estúpidos cables desinfectándome el estómago de pastillas, mi corazón sucio y envenenado aún sigue gritando tu nombre.

martes, 27 de septiembre de 2011

Te dejaste lo más importante en el tintero.

Desde pequeño con tus dudas, preguntándote el por qué de los porqués, dando vueltas a lo resuelto y girando lo ya girado. Querías ser alguien y tenías claro que nadie iba a quitarte tu sueño, y fuiste consiguiendo tus metas, paso por paso. Hiciste tu vida, formaste tu familia, y me trajiste al mundo junto con una bella mujer a la que llamabas esposa. Pero no solo a mí, también al pequeño de la casa. Todo parecía tan perfecto, como siempre lo imaginaste. Hasta que cerraste el libro de los sueños, de la perfección, de la felicidad de los de alrededor, y de todo lo que eso conllevaba. Cometiste tantos errores papá...
Olvidaste la valentía de hacer algo por los demás, transformaste tus pensamientos solo para ti, no supiste ver el daño que hacías con tus actos, con tus engaños hace ya tantos años, con tus palabras que clavabas (y sigues clavando) en mí, y en ellos. Hacías quejas de cosas que no existían, y exigías cosas no posibles. Para ti todo giraba a tu alrededor, ¿pensaste que no estabas solo? ¿Que nosotros estábamos contigo? Fuiste aparcando nuestros sentimientos, los cuales o no veías, o fingías estar ciego. Seguías tu camino, solo (o al menos por mí). Y te dejaste lo más importante en el tintero, no supiste valorar el valor de una familia.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Seré tu sonrisa cuando la tuya se apague, solo hasta que consiga que brille de nuevo.

Él era un chico acostumbrado a que el mundo le diera ostias, le tirara al suelo a menudo y le diera más lágrimas que sonrisas, ella, una chica a la que el pasado le había ido dejando cicatrices impidiéndola olvidar todo aquello que la había herido por dentro, mientras que le ayudaba a aprender un poquito de la parte perra de la vida. Él hundía sus penas detrás de una soledad, a veces acompañada de una herida, le gustaba ver correr su sangre cuando creía que nada podía ir peor. Ella, se limitaba a ahogarlas de vez en cuando en alcohol. Ambos eran diferentes, y la sociedad les había juzgado por ello. Él buscaba encajar mientras ella aprendía a reírse de las críticas. Él decidía esconderse a llorar, ella le contaba sus secretos a su almohada. Él tuvo días muy malos, tan malos como para querer desaparecer, él, sin duda, deseaba marcharse. Ella le enseñó a dejar de ser un egoísta, y pensar en todos aquellos que le echarían de menos, le dijo sin rodeos que era un cobarde para demostrarle que siempre se puede seguir adelante, le gritó que era un imbécil por destrozar su vida con heridas. Él reflexionó sobre ello y se dijo a sí mismo que todo iba a cambiar, pero no todo era tan fácil. Ella se propuso enseñarle a dar patadas a las piedras para apartarlas del camino en vez de tropezar con ellas, y sacar de su vida todo lo que le hacía daño, le hizo prometer que jamás iba a volver a disfrutar viendo correr la sangre de sus venas. Él no estaba muy seguro, pero supo ver que sus palabras eran sabias. Ella, le juró que admiraría sus defectos cuando los demás los criticaran, y que fuese quien fuese, y a tantos kilómetros de distancia, se iba a hacer presente en algún pequeño rincón del fondo dañado de ese alma que quizá algún día estuvo perdida, pero que ahora sabe donde va, y recuerda que vaya a donde vaya, ella le dijo que lo hiciera con una sonrisa, y la cabeza bien alta.

sábado, 17 de septiembre de 2011

A veces te olvidas los ánimos en el suelo y tropiezas con ellos.

Dicen que todo lo que sube baja, que todo lo que agrada luego no gusta, que después de la tormenta viene la calma, que todo de un modo u otro se compensa, así que supongo que en un exceso de sonrisas tiene que haber llantos. Odio los llantos, siempre los odié, pequeñas gotas saladas que caen por tus mejillas mientras en tu imaginación eres tú la que está cayendo a un triste vacío sin fondo. Dicen que llorar desahoga, que hace sentir mejor, hasta que te das cuenta de que tener los ojos más mojados y el rímel corrido no cierra cicatrices por dentro de tu cuerpo, ni hace que vuelva tu sonrisa. Sigues con los ánimos por los suelos tropezando con ellos en cada intento de levantarte, volviendo así a caer de nuevo. Y cuando quieres darte cuenta, tus manos ya no paran los golpes, dejando que ruedes por el suelo, con el alma cada vez más arañado y el rostro cada vez más húmedo. Vuelves a darte cuenta de que el llanto no te ayuda y clavada en el suelo tan duro como áspero piensas una estrategia. Tras mucho pensarlo decides regalarle al mundo una sonrisa mientras coges tus ánimos del suelo y los sitúas bien alto. Ahora sí, ahora puedes levantarte sin volver a tropezar, ahora solo te queda olvidar, sin perder la sonrisa.

martes, 13 de septiembre de 2011

Con el corazón cruzando la línea de meta.

Sin duda, la razón ha perdido. Ella me enseñó a no dejarme llevar cuando el corazón decía que no me dejara llevar por nada que no fuera él. Ella me enseñó a pensar con la cabeza, e intentó ser la luz que alumbrara mi camino cuando me quedara ciega de amor. El corazón llegó sin avisar, pillando a la razón desprevenida y apagando así todas las luces posibles. Ella, de vez en cuando me decía que todo eran mentiras, pero él, supo defenderse mostrando sus tequieros más sinceros. Él iba ganando ventaja mientras ella decidía dejar de correr y darse por vencida. Finalmente cayó, comprendiendo ella tan sabia, que nada podía con un amor tan fuerte.

jueves, 1 de septiembre de 2011

La rutina me persigue, socorro, está apunto de alcanzarme.

Suena el despertador, son las siete de la mañana de un lunes aborrecible que no promete nada. Te das media vuelta cerrando los ojos de nuevo, hasta que los abres y ves que ha pasado el último cuarto de hora que podías aprovechar. Te levantas rápido pero sin ganas, sabiendo que volverás a llegar tarde de nuevo. Miras el armario y ves toda esa ropa colgada dándote cuenta de que ninguna te llama. Finalmente te decides y coges sin ánimo las planchas de pelo, esperando tener al menos una imagen decente que enseñar al mundo. Cuando piensas que has acabado, te das cuenta de que estás en esa puerta, en la misma de siempre, y de que un timbre suena, el mismo timbre que te ahoga en la rutina, una y otra vez.

domingo, 28 de agosto de 2011

Con la mirada tan lejos, sintiendo tan cerca.

Caminar despacio, dibujando huellas con tus pies, sintiendo el cosquilleo de la arena en tu piel. Esa brisa que acaricia tus mejillas y despeina tu cabello, que refresca tu rostro. Ese olor a mar que aprecian tus sentidos. Esa sensación de estar en el lugar perfecto. Hasta que tu mente, guiada por tu corazón, decide dibujar un corazón en la arena y te dás cuenta de que si él no está allí contigo todo pierde su encanto.

lunes, 22 de agosto de 2011

Teclas sin sentido (o con sentido que no vemos).

Víctimas de una pasión descontrolada, un amor inexpresable, que se hace más fuerte y más fuerte convirtiéndose en eterno. Somos tú y yo, somos nosotros. Aquí, en nuestro sitio, donde el calor abunda y la ropa sobra.  Donde desaparece el mundo cuando tus manos se aferran a mi cintura, cuando mis brazos se encajan en tu cuello. Donde mi idioma favorito es el que usa tu cuerpo para gritar mi nombre. Donde perdemos el control.

viernes, 19 de agosto de 2011

Con un puntillo de Locura.

Voy acumulando primaveras entre sueños por cumplir y errores de los que aprender. Recuerdos que olvidar y sentimientos completamente anónimos. Improvisando la canción que escuchar y el camino que escoger. De vez en cuando querré perderme entre las olas del mar y a menudo perderme a mí. No estoy aquí para obedecer normas, aunque mi intención no sea incumplir leyes.
Los demás viven, yo disfruto. 

jueves, 4 de agosto de 2011

Hora de cambiar, esta vez, para mejor.

Voy a dejarme llevar por algo que no veo que dice ser el bien. Voy a esperar a que acabe la tormenta y salir a sonreírle al sol. O qué cojones, saldré a bailar con la felicidad debajo de tantas y tantas gotas de lluvia. Ya no importa de qué marca es mi ropa ni lo peinado que está mi cabello, descubrí que hay otra forma de vivir. Me armaré de paciencia, llevaré la munición atope, cargadísima de sonrisas. Dejaré el extrés tirado en pequeñas cunetas de carreteras aún desconocidas. Desgarraré mi voz tan solo para gritarle al mundo que me has enseñado a ser. Tragaré el orgullo, me fumaré el miedo. Prometo ser diferente, algo que me hace sentir bien. Podéis llamarme loca, yo sé que lo estoy. Me llevaré bien con todos los enemigos que hasta ahora hice, caminando de sobrada por la vida. Solo seré yo misma, con mis virtudes y mis defectos. Dejándome llevar por el bien, por el deseo, guiada por mi sonrisa y apoyada en la felicidad. Por primera vez en mi vida, voy a ser yo, gracias a ti.~Me 

miércoles, 13 de julio de 2011

Es hora de sentar la cabeza.

Largos paseos de vueltas sin sentido, demasiadas idas y venidas, excesivas pérdidas de tiempo. Mira, que es hora de sentar la cabeza, que si doy vueltas a lo tonto quiero darlas de tu mano, que si voy y vengo iré y vendré contigo, y jamás perderé el tiempo porque disfrutaré cada instante a tu lado. No sé como expresar que eres lo más importante de mi vida, no sé decirte con palabras todo lo que siento, y no hay cosa en este mundo que explique mi adicción a ti. Muchos lo llaman amor, pero creo que lo nuestro es más que eso, y que dejó de ser amor hace tiempo. No sé tú, pero yo ya no sé lo que és, ni me importa mientras esté contigo.

sábado, 2 de julio de 2011

Supongo que el tiempo curará mis heridas.

Hay muchas clases de momentos. Momentos felices, alegres, motivantes, inolvidables, únicos. Y momentos desesperantes, dolorosos, que marcan. ¿Puede un momento dejar una huella imborrable? ¿Cambiar todo en un instante? Supongo que sí. Supongo que hay cosas difíciles de olvidar. Supongo que algún día seré capaz de caminar por donde me mande el presente sin dejarme arrastrar por el pasado. Supongo que algún día miraré hacia delante sin permitir que el pasado me haga mirar hacia atrás.
Y supongo que algún día todo esto me parecerá más fácil.

domingo, 19 de junio de 2011

Me comería la distancia, si pudiera.

Quisiera tenerte cerca y besarte cuando quisiera, rozarte la boca con los labios mientras juego con tu lengua. Quisiera abrazar suavemente tu cuello con mis brazos y sentir tus manos en mi cintura, que tu aliento me acaricie la cara en el segundo que paras de besarme para decirme que me amas. Poder coger tu mano a antojo de mi corazón, no ahogarme en recuerdos cuando te echo de menos. Quisiera comerme la distancia, tragármela y gritar que no, que nadie te apartará de mi lado esta noche.

viernes, 10 de junio de 2011

Cuántas bocas que callar...

Dicen que las paredes oyen, dicen que los rumores no se pueden frenar. Sentir ese asco dentro cuando ves a toda esa gente señalándote, hablando de tu vida como si no tuvieran una propia. Escuchar todas las mentiras que rodean a tu nombre y pensar, ¿no tienes otra cosa que hacer imbécil? Y luego te das cuenta de que no, que no  tienen otra cosa que hacer, que les divierte hablar sobre tu vida sin saber ni las primeras cuatro palabras.
Me gustaría gritarles cuatro mierdas y que hablen con razón, aunque...
 Dicen que si hablan de ti a tus espaldas es porque vas por delante, 
asique ya no sé si tengo que daros las gracias imbéciles.

domingo, 8 de mayo de 2011

Un cuento completamente irreal.

Solo me escondí de la realidad como una cobarde, refugiándome en la puta apariencia de ser fuerte. Lo siento, pero no tuve suficiente valor como para afrontarlo todo y quise huir, quedándome ciega a otras salidas. No soy miedosa, pero reconozco que en ese momento me asusté, y no supe que hacer. Me creí la princesa de mi propio cuento irreal, que por cierto, no tenía príncipe. No fue más que una nube pintada del color de la verdad, quien abrumó mi castillo y lo tiró abajo junto con todas esas estúpidas mentiras. 
Y abrí los ojos. Y pude ver lo penosa que fue la huida, lo estúpido que fue esconderse por el simple hecho de haberme asustado. Y comprendí que no siempre los que no lloran son los valientes, que cerrar los ojos es el camino fácil, pero no siempre el más sencillo es el adecuado. 
~Prometo luchar con la próxima piedra hasta apartarla a patadas del camino.

domingo, 27 de febrero de 2011

Recordando como se alejaban tus pasos.

Y aquí estoy, volviendo a mis vicios porque veo que te vas, otro paquete vacío, tanto humo me ahoga, tanta ceniza dispersa por el suelo que piso. No puedo más, mis pulmones me gritan, me suplican. Pero que quieres que haga, si mi peor enemigo es mi mejor consuelo.


Mi cabeza comienza a delirar, pero no a olvidarte, y acabo de gastar otros 3'15 euros en otro paquete de winston.

jueves, 3 de febrero de 2011

Un poco de mí.

Sé que no todos mis recuerdos son buenos, que me averguenzo de algunos y cambiaría muchos otros. Sé que cada segundo me agobia, y cada día queda menos para mi fin. Y también sé que no soy nadie importante, no soy famosa, y nadie me recordará en el año 2.345. Tengo asumido que no seré una de las personas que aburrirá a los niños del futuro con su biografía en los libros de historia. 
Pero puedo sentirme orgullosa de decir que me da igual, no deseo ser importante, ni tampoco conocida. Solo busco vivir el momento, y si alguien me recuerda, que recuerden de mí una sonrisa permanente. No deseo vivir un cuento de princesas, me conformo con mi realidad distorsionada.
No voy buscando que el día tenga más horas, ni echo de menos los malos recuerdos. Odio las rutinas y suelo ser totalmente imprevisible. Puedes mirarme como quieras, puedes ponerle máscaras a mi imagen, incluso cerrar los ojos, pero no puedes cambiar lo que soy. Lucho por lo que quiero y me gusta recordar los segundos que fueron buenos. Soy incompatible con la falsedad, y la doble personalidad. 
Pocas personas me conocen mejor que el espejo, pero son las que valen la pena. No suelo necesitar ayuda, pero soy demasiado vaga.
Y lo que mejor sé, esque solamente yo puedo cambiarme, y eso para mí, es una virtud.

Otros intentos de reconstruirme:

Rebúsca(me).