Fuerzas para seguir.

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Quiero esto en mi Blog!

martes, 7 de abril de 2015

A flor de piel.

Eres viento que sopla y me aleja (sigue alejando) de ti. Hace tiempo que no sé medir distancias porque cualquier distancia es pequeña comparada con la que hay entre nosotros. Yo soy X y tú eres Y. Y te juro que de aquí no van a salir sistemas de ecuaciones que aporten soluciones. Porque odio las matemáticas y te odio a ti. Y porque soluciones es una de las millones de cosas que YA NO tenemos. Y tiene gracia que seas Y. Porque podrías ser casi todo el diccionario y sin embargo, no Y. Podrías ser Angustia, Basura, Catástrofe, Culpa, Decepción, Egoísmo, Fallo, Golpe, Horror, Ira, Nervios, Odio, Pánico, Rabia, Rencor, Superioridad, Tristeza, Venganza. ¿Ves lo que has hecho? Te has aliado con el tiempo y con él le has ido dando patadas a mi diccionario que ahora solo sabe hablar mal de ti. Y ahora también odio la lengua. Y la historia, porque si pienso en la nuestra empiezo a temblar. Odio todas aquellas cosas que en su día amaba por tu mala participación en todas y cada una de ellas. Porque odio todo aquello que te implique. Odio escribirte, pero si no lo hago, temo acabar odiándome a mí, porque si no te escribo, terminaré llena de odio y eso implica estar llena de ti. ¿Y entonces de qué servirían todos los caminos de huida que he dibujado a lo largo de tantos años en este mapa? ¿Y sus manchas de café de tantas noches sin dormir? 


Hoy traigo una entrada muy especial para mí, cargada de verdad y sentimientos a flor de piel. La persona a la que va dedicada esta entrada es, desgraciadamente, la causa de mis grandes ausencias en el blog; y, afortunadamente, de que yo necesitara huir y creara el blog hace ya algo más de cinco años. Estas últimas semanas he tenido la oportunidad de gritar(le) todo lo que hasta ahora me callaba, y creo que nada define mejor esos gritos que este suspiro que os dejo. ¡Aprovecho para deciros que el día 25 seré por fin mayor de edad! Abrazos infinitos. 
Desgarrando la garganta, M.

viernes, 13 de febrero de 2015

Puta s(o/u)ciedad.

Ella se rompía como la rueda de una bici: Con pequeños agüjeros y pequeños pinchos. Se desinchaba y se quedaba en nada. Porque ella era eso: Nada. Era nada que escupía todo por la garganta, pero nadie la oía. Porque nadie quería escucharla y nadie la entendía. Seguía andando con la bici pinchada y seguía gritando al cielo, pero ya no quedaban estrellas para ella. Las habían comprado aquellos que compraban otra bici en lugar de arreglarla, porque les sobraba el dinero. Estaba condenada a vivir rota, a que los que podían permitírselo la pincharan y tiraran su bici al vertedero, conduciéndola en su ferrari al infierno. El infierno de no poder vivir porque otros malgastaban su dinero sin querer oír sus gritos. Sin verla llorar. Sin verla morir. Y es que ella era eso: nada. Nada para los que lo tenían todo. ¿Es posible comprar la vida? ¿Cómo pueden vivir ignorando lágrimas? Ella murió gritando. ¿En qué sociedad vivimos? O debería preguntar: ¿En qué sociedad morimos? 


No son vuestros comentarios lo único que se está acumulando, cosa que realmente me agrada, si no también los problemas y este puto frío que no se va (cómo odio el invierno). Tras muchos inconvenientes he sacado tiempo para publicar y tratar de responder (una vez más) todo lo que se me ha ido acumulando en el último mes. Pido perdón por los comentarios que todavía no he respondido, pero juro que ahora mismo me pongo con ello. Espero que os guste esta entrada diferente (en estas fechas me autoprohibo escribir de desamor). ¡Feliz San Valentín!
Esquivando flechas de Cupido, M. 

viernes, 9 de enero de 2015

Baja al chino, compra típex.

Diciembre, 21. Invierno. Dos de la mañana. Niebla. Cuarto cigarro. Es curioso que una relación se acabe a la misma hora que los meteorólogos dicen que entra el invierno. Ahora el invierno soy yo. Soy venas de hielo y corazón a punto de estallar. En estado sólido, misma masa, mayor volumen. Que poco me gusta la física y cómo odio pensar que se nos ha acabado la química. Otro suspenso más en mi vida. Ahora que no estás me apellido desastre, aunque sospecho ser catástrofe desde antes de ti. Anticiclón que se torció y congeló el amor. ¿Qué pido ahora a los reyes magos sin poder estar tú debajo del árbol? Ya no brilla la estrella que le preside, ni ella ni el resto del firmamento que antes dibujaba en tu espalda. ¿Hay niebla entre nosotros? ¿Por eso no te veo? Estamos jodidos. No tengo coche ni antinieblas, ni focos. Condenados a la oscuridad. ¿Es éste nuestro destino? Baja al chino, compra típex. Yo me niego a vivir así. 



Cuánto tiempo. Me alegra volver. Primero me gustaría deciros que feliz año nuevo. Han sido unas navidades muy complicadas en las que me ha sido imposible publicar, pero las cosas se van solucionando y creo, o al menos me gustaría creer que vengo para quedarme. Me va a costar ponerme al día, pero voy a emplear toda la próxima semana para comentar todas las entradas que hayáis ido publicando el último mes y responder todos vuestros comentarios. 
Si quieres preguntarme algo, pedirme algo, ayuda, consejo, dar una opinión más íntima sobre el texto o simplemente hablar conmigo, puedes ponerte en contacto a través de: albordedetucama@hotmail.com
Con venas de hielo, M. 

Otros intentos de reconstruirme:

Rebúsca(me).